He decidido que me iba a retirar durante el partido con Goffin
Rafa Nadal se despide de Londres, me retiro, lo he intentado todo pero no puedo seguir así, estoy fuera del torneo, la rodllla no está bien
Ahora me voy a casa a descansar y a estar con los míos y sin ningún drama, feliz y agradecido a la vida. Creo que voy a estar preparado para empezar fuerte la temporada.
AGENCIA MANACORNOTICIAS 14/11/2017 - 06:24:38
El campeón de 16 grandes se da de baja por sexta vez en las Finales ATP, aunque en 2017 ha sido la primera que ha sacado la bandera blanca después de haber disputado un partido.

Rafael Nadal cedió este lunes su primer partido de la fase de grupos de la Copa Masters de Londres ante David Goffin por 7-6(5), 6-7(4) y 6-4 . El partido, como era de esperar. estuvo condicionado por las molestias que arrastra el tenista español de Manacor en su rodilla derecha y que no le permiten jugar liberado, jugar sin pensar en la dolencia que le limita en los movimientos y en los apoyos, en especial con el saque porque cae con el pie derecho. Nadal perdió el primer set en la muerte súbita después de levantar antes dos 'breaks' en contra, en el tercer juego y en el undécimo. Goffin ayudó y mucho porque cada vez que se vio por delante en el marcador sintió una especie de pánico ante la posibilidad real de ganar por primera vez al número uno mundial.

El balear jugaba diezmado por la rodilla. Se notaba en el lenguaje corporal de los días previos y también en sus andares por el O2 Arena. Llegaba tarde a impactar la pelota. Le faltaba la chispa en las piernas que le ha hecho ganar tantos y tantos partidos. Pero es que apenas habían pasado 10 días desde que se había retirado de Paris-Bercy por una carga de estrés en la rodilla derecha que sigue ahí y que seguirá hasta que no se haga el habitual tratamiento en la zona durante la pretemporada. Un revés a la red dio la manga inicial a Goffin, que lucía un vendaje kinesiotape en su rodilla izquierda. Rafa jugaba sin protección alguna. No le gusta utilizar el estabilizador rotuliano que le tuvieron que poner para disputar la reciente final de Shangái con Roger Federer y la tercera ronda de Bercy con Pablo Cuevas.

El año que viene será un año exigente", señaló el número uno del mundo, que rechazó que nadie le obligara a jugar a Londres."Nadie me ha puesto una pistola para venir a jugar.

En el segundo set, Nadal no inquietó nunca el saque de su rival, entre otras cosas porque jugaba muy alejado de la línea blanca. El belga, un tenista que no se caracteriza por ser agresivo, acumulaba más del doble de tiros ganadores. En el octavo juego llegó la tercera rotura de Goffin, que se frotaba los ojos al estar tan cerca de su primera victoria en una cita reservada a los maestros. Los 200 puntos para él significan mucho, casi como ganar un torneo 250. Nadal nunca fue Nadal. Intentó, sin suerte, acortar los puntos porque la procesión iba por dentro. Lo que pasa es que su carácter ganador y las dudas del novato le otorgaron una última vida. Con 5-3 abajo, el belga volvió a perder su servicio, aumentado a 27 su contador de errores no forzados. Tuvo, sin embargo, la primera bola de partido al resto. Falló una derecha.

Y despertó la casta del mejor tenista del planeta. La grada empezaba a rugir detrás del número uno con el cinco iguales. Con 6-5, Goffin se fabricó un 0-40. Entonces, llegó un ganador de Nadal y otro y otro, dos derechas y una volea. Nadal, todo corazón, forzó la segunda muerte súbita y la ganó. Lo que pasa es que en el tercer set al belga se le notaba más fresco, sobre todo a nivel físico. Y los movimientos del manacorí eran cada vez más costosos. Otro no hubiera ido a Londres pero él quería estar aquí porque se había ganado el billete con una temporada para enmarcar. Goffin, que había perdido en los dos precedentes con el campeón de 16 grandes, en la tierra de Montecarlo y Roma, se sabía con más opciones bajo techo, porque es las características de juego que peor le van a Nadal. De hecho, ha cedido 36 de sus 114 partidos.

Rafael Nadal dijo basta. Su rodilla dijo basta. "Me retiro, lo he intentado todo pero no puedo continuar así. Estoy fuera del torneo. Es que la rodllla no está bien. Pero lo he intentado porque este torneo ya me lo había perdido muchas veces. Este tipo de cosas no se arreglan de un día para otro, pero siempre queda la posibilidad. El problema es cuando el dolor es más de lo que uno puede aguantar y no tiene sentido seguir", decía el tenista nada más terminar su primer partido en el grupo Pete Sampras de la Copa Masters ante David Goffin. La carga de estrés que le había hecho jugar diezmado en Shangái y que le había obligado a retirarse de París-Bercy, le volvió a jugar una mala pasada en Londres. "Sé que soy el tenista de los que están arriba que más lesiones ha sufrido pero ya estoy acostumbrado a ello. Ahora sólo me queda hacer el tratamiento que sé que tengo que hacer y que funcione. El tratamiento que habíamos hecho después de París había sido un poco a la desesperada".

El campeón de 16 grandes se da de baja por sexta vez en las Finales ATP, aunque en 2017 ha sido la primera que ha sacado la bandera blanca después de haber disputado un partido. "He decidido que me iba a retirar durante el partido con Goffin independientemente que ganara o perdiera. A veces el dolor te puede. No voy a llorar después del año que he hecho pero no merecía seguir sufriendo dos días más".El balear seguía explicando sus sensaciones a la conclusión del partido. "Tiene poco sentido y más pasando por todos los malos momentos del partido, que uno no se puede mover, que la rodilla no aguanta, cosas básicas para competir al máximo nivel. No estoy preparado. He dado una imagen no buena, pero digna. Acepto el momento que no es bueno con tranquilidad y satisfacción de haber hecho una gran temporada, pero con la tristeza de no haber podido concluirla como quería", señaló.No me gusta terminar así, claro. Creo que interiormente merecía un final mejor, pero el deporte no debe nada a nadie. Ahora me voy a casa a descansar y a estar con los míos y sin ningún drama, feliz y agradecido a la vida. Creo que voy a estar preparado para empezar fuerte la temporada.

El año que viene será un año exigente", señaló el número uno del mundo, que rechazó que nadie le obligara a jugar a Londres."Nadie me ha puesto una pistola para venir a jugar. Hago lo que siento interiormente y no porque alguien me obligue a hacerlo. Hace una semana estuvo sobre la mesa poner punto final a la temporada, parte del equipo lo quería. A veces las cosas salen bien y otras no. Hay que aceptarlas con buena actitud", puntualizó. Sobre la comparativa con Roger Federer, comentó que "yo tengo 31 años y no 36", comentó al referirse al suizo. "Mi carrera es la mía y la suya es la suya. No creo que me haya equivocado, soy número uno del mundo y he ganado dos Grand Slams y soy feliz. Mi cuerpo, mi mente, mi tenis decidirá mi calendario". Información de Joan Solsona del diario deportivo Marca y edita la Agencia Manacor Noticias.  

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